Los
pensamientos surgen de a poquito y conforme surgen vas coordinando el
pensamiento con el sentir. Muchas veces se independizan, cada uno agarra por su
lado es allí que se vuelven indómitos y no obedecen al señor del pensamiento.
Ya es de tarde
del mismo día miércoles 22 de enero, se perdió mi cordón umbilical. Recién lo
corté con la ausencia del fantasma de mi madre y empiezo a manejar mis
emociones sin desvelos ni angustias con esa tranquilidad que te da la certeza
de que existes para ti. No siempre existes
para ti, muchas veces existes para alguien más, algunos más.
Se llegará la
noche y con ella el sueño; sin sueño ni pesadillas.
No importa lo
que tengas que decir, dilo.
Sueño es una
expresión que significa quimera, fantasía, visión, ilusión entonces… ¿que nos
llega con la noche? El deseo de dormir.
¡Bueno! ya se
llegará la noche sin sueño ni pesadillas sí, con un profundo deseo de dormir.
Y si el deseo
de dormir no te llega, podrás pensar mil cosas antes de que se asome el alba
que por estas fechas tarda un poco en llegar.
Quiero seguir
escribiendo pero apenas el día de hoy empiezo el diario que dejé pendiente hace
muchos, muchos años atrás por lo que me he fijado la tarea de escribir día con
día según acontecimientos.
No es verdad,
escribir un diario no es escribir tu día a día, escribir un diario es escribir
tus sentires, tus alegrías y tus tristezas, es exprimir tus situaciones y
sacarles el jugo, ver más allá, leer el sub-texto de tus acontecimientos ese
sub-texto es el que debes imprimir.
Y así, podría
terminar mi monólogo YA, o más tarde, no importaría, siempre y cuando guardara
todos los sub-textos de mis acontecimientos o para decirlo con palabras de
Nitche: tus “circunstancias” creo que circunstancias y/o acontecimientos vienen
siendo lo mismo prefiero usar mi humilde lenguaje y llamar a mis circunstancias
acontecimientos.
Cuando deje de
escribir será porque agoto al amable lector que se acerca a leerme, no es tan
fácil mantener la atención de los lectores tienen la tendencia a aburrirse de
lo que los cansa y créanme tienen toda la razón. En mi calidad de lector, me aburro con mucha
facilidad, aquello que leo debe ser lo suficientemente interesante para mí,
para continuar leyendo. Por eso los
comprendo…