domingo, 7 de febrero de 2016

Monólogo VIII

Me solicitan que relate, que continúe con el relato de mi libro Lágrimas de cocodrilo. Dicen que se me da, quizás sí, si se me da, pero para relatar debe mantenerse vivo el recuerdo, y resulta que al haber relatado desocupé el recuerdo y me cuesta continuar un relato con el recuerdo desocupado.
Lo que sucede es que desocupe una parte y, ahora me cuesta unir el recuerdo ocupado con el desocupado. Tendría que empezar por el recuerdo relatado para integrarlo al no relatado. Es algo complicado, no sé si me doy a entender.
Sí, es que lo dicho, dicho fue. Huyó de mi mente, tendré que leer mi libro para unir lo dicho con lo no dicho.
Lo dicho ya solo existe en el libro, mi mente borró el recuerdo dicho.
Lo dicho dolió y lo no dicho quizás dolió menos, tendemos a recordar lo que más duele pero al relatarlo lo descartamos y lo colocamos en el papel al alcance de quienes lo puedan leer. A quienes les agrada, a quienes no, pero lo importante es que ya fue dicho y descartado.
Por ese motivo, siempre me he inclinado a publicar, porque me gusta que me lean.
Guste o no guste lo escrito, a mí me ha gustado y no niego que así sea no sabes lo sabroso que siento ser auténtica en lo que digo y es por eso que desocupo. Tiro los recuerdos, las palabras, como el desnudista que ejecuta Streeptese tira su ropa se desnuda.
Es un trabajo fuerte e interesante Siempre lo intentaré para no defraudar a mis queridos lectores que no son muchos, no crean, pero a los cercanos que me han leído siempre que los encuentro me dicen lo mismo: ¿“Cuando veremos la continuación de Lágrimas”?

13 comentarios:

  1. Bueno a lo mejor es simplemente ir atando cabos de lo vaciado e ir pegandolos a lo relatado no? jejej
    un besote cuidate

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  2. Ah, te entiendo bien.
    Yo tiro todo, recuerdos, palabras, emociones, todo... lo publico y me olvido.
    Y eso si... vuelvo a empezar al día siguiente.

    Besos.

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  3. Que bueno es desocuparse, liberarse de todo para dejarlo arrinconado en otro lugar que no sea la mente, ese lugar donde viaja todo deseando ser desocupado tantas veces.
    Un abrazo.

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  4. Aida, es cierto lo que dices...Cuando publicamos nos gusta hacerlo de forma inédita, con frescura e implicación. De esta forma nos sentimos a gusto con nosotros mismos...Volver a publicar lo publicado no nos hace tanta ilusión y es volver atrás...De alguna manera todo va quedando en el olvido y lo importante en la vida es seguir adelante...
    Mi abrazo y mi cariño, amiga.
    M.Jesús

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  5. O sea Pluma, que te has hecho un lío.
    A todos nos pasa igual, que descargamos lo que pesa y a otra cosa, mariposa.
    Como debe de ser.
    Disfruta de la vida.
    Un besote grande grande, Aída y sigue escribiendo así.

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  6. Donde dice debe decir, debe decir donde dice... rezaba una fe de erratas de una novela que no recuerdo haber leído.

    Abrazos.

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  7. Sería muy interesante que fueras a donde desocupaste y volvieras a ocupar todo por orden, para continuar relatando Pluma Roja.
    Un abrazo.

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  8. Yo soy de las que pienso que cuando escribo desprendo de mi aquellas cosas que hay en mi que no saben como salir, y que encuentra su válvula de escape a través de las palabras, para luego poder pasar pagina.
    Besos

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  9. Hola Aida, lo bonito de un escritor es eso, ir despojándose de lo que siente y que esos sentimientos mezclados o no, queden grabados para que así sus seguidores los puedan disfrutar, no dejes nunca de hacerlo:)

    Besos.

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  10. SI MI AMIGA, ES MUY BUENO SER AUTENTICO.
    ABRAZOS

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  11. Escribe, escribe y escribe, da igual el para, o el por, el cuando o el porqué, que yo no me canso de leerte.
    Besos, linda.

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Gracias por vuestros comentarios.