martes, 5 de enero de 2016

Primer Monólogo.

Hilo el pensamiento con la palabra, tocan  a la puerta y deshilo.  Retorno,  releo y veo mi poco avance.

Pero no, no es el día ni el momento para continuar.  Se queda hasta aquí.

Miércoles 21 de enero del 2014 y he dejado muy atrás mis anteriores impresiones.

Pienso que es mejor continuar que retomar.   Retomar es una mala costumbre porque descartas tus instantes del ya, por no utilizar la gastada frase del aquí y el ahora, pareciera que es poética, pero todo es poético sabiéndolo acomodar. 

Hasta decir que la luna tiene canas o que el sol luce su melena amarilla no lo verás, pero hasta eso bien acomodadito parece poesía y, quizás se le ocurrió mencionarlo a algún niño que confundió el sol con la melena de un león.  (sonrío),  lo cierto es que cuando lo lees tienes exclamaciones de admiración.

De repente te encuentras con alguna palabra desconocida y le das un lugar especial como para un orate y, partiendo de que es un orate aquel que la expresa  te consideras un cuerdo analfabeta que no está a la altura del tal orate.

Lo cierto es que vas confundiendo el cebo con la manteca y cuando vienes a ver, tus recursos van en aumento o por lo menos  puedes enlistarlos en el vocabulario de los locos.  Cuando llegas a la satisfacción de que te llamen loco porque loco también fue llamado Einstein te vas considerando genio o medio genio.

Casi se llega la hora de ver que almuerzo y tendré que levantarme de mi silla frente al ordenador para ir a la cocina, cocinaré algo liviano para evitarme problemas de salud.

Lo reconozco como irrelevante pero es una realidad de la que no puedo dejar escapar, existe la cocina y existen necesidades que tienes que compartir con los miembros cuerdos de tu comunidad.   Cuando me planteo lo normal de lo anormal trato de no justificar que la anormalidad de algunos, reside en el paso que hay entre la verdad y la mentira, entre la realidad y la irrealidad, entre el compromiso y la irresponsabilidad.  ¿Qué será la normalidad entonces? Hay quienes piensan que su pensamiento científico los exime o justifica frente a la locura que pretenden llevar sobre sus hombros. 

El temita me atosiga pero me interesa.


Lo malo es que tendré que dejarlo YA, con la promesa de continuar con estos monólogos otro día.

viernes, 11 de diciembre de 2015


LES DESEO UNA FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO 2016 LLENO DE SALUD Y AMOR.

TOMARÉ  VACACIONES POR ALGÚN TIEMPO PERO SIEMPRE OS LLEVARÉ EN EL CORAZÓN.

HASTA PRONTO AMIG@S.

lunes, 30 de noviembre de 2015

De mi cuaderno de notas







Todo está en ti.
¿Te ves?
¿Te reconoces? ¿Descubres tus movimientos?
Mírate, observarte, contemplate.

Tus movimientos se tornarán
vuelo de mariposa
sentirás el ritmo de tu cuerpo y,
encontrarás la melodía que buscas
en otras fuentes.

Todo está en ti
lo posees.
Solo mírate
reconócete

descúbrete.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Aquí me quedo
no me moveré
ni un centímetro

atrapada

en este túnel del tiempo

el único lugar que no
me hace retroceder ni avanzar
me suspende
y no me suelta.




Dibujo de Aída.

domingo, 1 de noviembre de 2015

De mi cuaderno de notas.

Me di una pasada por el callejón del miedo
y me detuve al cruzar una calle
vi al miedo que sonrió y me dijo: “no temas
somos amigos, ven”
tomó mi mano y me llevó
por callejones oscuros
vi guerras y muerte.
¡Me horroricé! Pero el miedo no soltó mi mano
se elevó sobre toda aquella destrucción
pero nunca vi que amaneciera
…El mundo rodaba y rodaba.
Me llevó por otro callejón en dónde
sobresalía un edificio blanco
y penetramos en él
vi enfermedades y ¡Me horroricé!
pero el miedo no soltó mi mano.
A lo lejos se escuchaba un jazz
tocado por Louis Amstrong
era lo más parecido a vida
le pedí al miedo que me soltara
Pero no quiso
me arrastró a otro callejón donde sobresalía el hambre
¡Me horrorice!
A lo lejos continuaba la trompeta de Louis Amstrong
¿Sería vida?
No sé pero me quería quedar allí
Escuchando al genial trompetista.
El miedo me sonreía y soltó mi mano
Las luces de Nuew York se encendieron
Y vi a Frank Sinatra y Marilyn Monroe
Corrí a su encuentro y se desvanecieron
Pero la trompeta de Louis Amstrong continuaba tocando.

Este poema lo escribí hace algún tiempo.

viernes, 30 de octubre de 2015

De mi cuaderno de notas

Una palabra quiero
tan solo una
...la que irrumpe en el silencio
del alma,
la que destapa la fuerza
del corazón.

Dame una palabra no más
Y me soltaré como lluvia
en invierno
como llanto en la mejilla
como risa en los labios
como viento en el cabello
como el amor que vuela
hasta encontrar un rincón

apasionado que lo espera.