Cuando las estrellas se alejen
y el cosmos se expanda hasta que no
veamos el sol
Cronos nos habrá devorado
no seremos nada
y ni las matemáticas
darán explicación.
La geometría quizás
expresará el arte más exacto.
Para entonces,
la tierra con sus grietas
dibujará las hojas secas
de todos los otoños
del mundo
recordándonos que sus heridas
confirman las huellas del pasado.





