miércoles, 28 de enero de 2015

Comix



Antes de  penetrar en el salón de música, detenido en el umbral de la puerta pensó en Bertha y sintió su presencia.

Bertha no existe,  quizá nunca existió pero su presencia estaba.

Un fenómeno de comix…


Aída.


lunes, 26 de enero de 2015

El abrazo de las galaxias



No es la ocurrencia
ni la indiferencia

Es la estancia perpetua

Es el permanecer
a pesar de la negación
o afirmación

Es expandirse sin límite
y continuar
como el cosmos

Desplazándose.

Ni en silencio
ni en carrera

Despacio, despacio

…A paso lento

Sin conocer el límite
hasta encontrarse en un abrazo eterno.

...Eterno



domingo, 14 de diciembre de 2014



Siempre pensé que Frank Sinatra resolvería mis sueños infantiles, estuve tentada mil veces a enviarle una carta para solicitarle una casa propia.  Estaba segura que de lograrlo tendría la casa que soñaba.  Una igual a la de Ronaldinho el futbolista brasileño, bueno, igual o parecida porque por aquel entonces Ronaldinho no había nacido.

Cuando vi las fotografías de la casa de Ronaldinho, me dije:  “Esta es la casa que siempre he querido".  Jo...


Recordemos que la generación de los años cuarenta o sea la mía,  fue una generación imaginativa, aparte de ingenua y cargada de mensajes románticos.  El cine traía casi sólo películas subliminales, ¿quién no caía en ese ambiente lleno de melancolía, nostalgia y amor?

Hice varias cartas (a mis diez, once años) que nunca llegaron a su destino,   no encontré la dirección de Frank.

Pero sigo pensando que si hubiera recibido una de mis cartas, me hubiera citado en su oficina o mansión y a estas alturas de mi vida estuviera viviendo en una casa a la orilla del bello Lago de Atitlán Guatemala, o bien a la orilla del mar como Ricardo Arjona que se fabricó una enorme casa desde dónde contempla el mar.

No me puedo quejar, pues vivo en una casa cómoda y funcional rodeada por muchos árboles escuchando el trino de las aves por las mañanas y por las noches  cuando regresan a dormir.  Tengo dos gatos y me siento bien acostumbrándome a ser feliz en soledad para saber  elegir mi compañía y no tenerla por necesidad.

Con este pequeño texto y en compañía de Frank, les dejo muchos besos y abrazos hasta en enero 2015 que espero poder volver para disfrutar de vuestra grata compañía.

QUE LA PASEN BIEN.  ¡HASTA ENTONCES!


Aída.

Tomás y Totoro

sábado, 13 de diciembre de 2014



Y QUE EL  AÑO 2015 NOS TRAIGA MUCHA SALUD Y AMOR EN NUESTROS CORAZONES.


AÍDA.



domingo, 23 de noviembre de 2014

I N C O H E R E N C I A S.




Una ranura en la madera es todo.

Pasan los colores, los sonidos, los olores.

No trates de forzar la mente.

Las ideas surgen, se dan gratuitamente, se te ofrecen, se te entregan, las despides, se mojan, se asolean y allí están.

Te nacen así, tranquilamente.

Incoherentes, testarudas, necedades, que sé yo, no sé por qué ¿Cuál es el afán? Insolente, sin respeto ¿Algo más? ¿Y todo para qué? La mano va y viene no hay sentido, está bien.

¡Todo es nuevo! ¿PERO POR QUÉ?  El color le queda bien ¡Es neurosis! ¡Es locura! Está grifa, qué buena era, ¿Ahora para qué?

¿Qué querés tomar?

El café, la limonada, un tu trago.  Las candelas, el cajón, los panqueques, el alquiler de la casa, te cortaron la luz, te quedaste sin chance, el Cadillac, la cholera, el salón, el peinado, el mosch, el conflecs, la gelatina, la naranja, los huevos, la mañana, el baño, la hora, ya me voy, el besito, hasta pronto, la carrera, la avenida el jalón, las muchas gracias, el ¿cómo está usted? Todos bien gracias-a-dios, el trabajo, el periódico, las noticias, la señora, la merienda, el café, la deuda, la hora.

Hay nos vemos, el almuerzo, el jalón, las muchas gracias, el ¿Cómo está usted? Todos bien, la oficina, el café, el pastel, las preguntas, la hora, hay nos vemos.

La cena, el sueño, la mañana, el baño, la hora…la hora…la hora…


Aída Niederheitmann Lara.

Junio de 1976

sábado, 6 de septiembre de 2014

En casa del escultor.



Habló con él el día de ayer y también con aquel  los tres eran coleccionistas.

Él coleccionaba momentos, aquel coleccionaba risas;  mientras lo decía, se fijaba

en la boca de la modelo y  tallaba sus labios  en masa industrial.

por el contrario ella coleccionaba suspiros y se pasaba pendiente de las historias

que contaran para fijarse en el suspiro que  inspiraba cada historia; agarraba los

suspiros en una diminuta red,   los guardaba en una cajita de cristal y los

observaba.

En cualquier momento quebraría la cajita y perseguiría  suspiros así como se

persiguen mariposas.

Pero él, coleccionaba momentos y cada momento que  vivía, lo encerraba en

un lienzo lo pintaba de colores y lo suspendía en la pared.

los tres continuaban coleccionando… y entre masa, pintura, lienzo e historias 

quedaron fijos en el último lienzo sin poder escapar del marco que colgaba en la

pared.




Este pequeño cuento o relato lo publiqué hace algún tiempo aquí en Pluma Roja.

domingo, 31 de agosto de 2014



No tengo edad

ni tiempo

ni nostalgia.


Tengo alas abiertas al sol

esperando echar a volar.


La vida es constante espera

constante empezar

un aquí y ahora

sin antes ni después.