martes, 29 de julio de 2014

Braille

No se enteran de que caminamos juntos
 A pasos cortitos (a veces)
Y largos (a ratos)

No sé por qué enfrasco las palabras
¿Será por verlas adornadas?
O para aislarlas
(¿De quién?)


Los ojos me arden cada vez más
¿Presagio de próxima ceguera?

Empecé a practicar  braille
Cerrando los ojos
Y ¿sabes?
Te concentras más
Y miras diferente

Encontré que los sueños existen
Porque cierras los ojos
El braille te descubre una nueva realidad

Es  traductor de sueños.




The stairs



The stairs keep going up

And I still remain in the same place.

Me nació el deseo de decirlo en Inglés
Pero no es por presumir
Es para que no entendáis.


jueves, 24 de julio de 2014

Esencia




No permito el descuido

Me acompaño de sigilo

A pesar  que mi esencia se fugó contigo


 …Por un tiempo

martes, 22 de julio de 2014




Te veo,

y al tratar de atraparte

corres de nuevo hacia la nada

¿en qué dimensión te encuentras?

en la dimensión del humo,

en donde se extravían las manos

y los pasos se pierden,

donde la palidez y el sueño te dominan

y apenas se distingue a lo lejos

un reloj en la pared

con su gran péndulo.




Este es otro de los poemas de la década de los 70s de mi libro inédito de poesía.  Pronto estaré trabajando en él.

viernes, 18 de julio de 2014



Empiezo hoy realmente a sepultar al mundo


Decidí esta mañana enterrar al hombre
con el sol en la montaña
con la frente alta y sin cansancio.

volverme luto sin negro
sin nostalgia ni fatiga.

El cansancio suele volverse costumbre

y se le va la nostalgia y se le va la fatiga.


Dejarme llevar como piedra en el río

confundirme entre la masa

y dejar correr al mundo sin compás de tiempo.




 Este es otro de los poemas que publiqué allá por los años 70s del siglo pasado.

miércoles, 16 de julio de 2014

Sin título





El espacio ocupacional de la memoria
se otorga
respondiendo a una simbiosis de vida

...y el mundo se pobló.





lunes, 7 de julio de 2014

Juan Flores


De horrores,  amores, sinsabores y desilusiones de odio y venganza está plagado el mundo.

Tan tremenda como nos pueda parecer una narración, otra, nos podrá parecer hermosa y tierna de todo hay en la viña del Señor.

En la medida que recuerdo historias me pongo en el lugar del lector y me digo:  “¿Qué pensarán cuando sepan que las historias románticas o no románticas se repiten? Luego me siento en la silla de mi escritorio y busco en un cajón con aspecto de cofre dejado por aquellas tías abuelas sigo en la búsqueda de historias que en algún momento dejarán de estar y lo que leamos será nada más el recuerdo de fantasmas que han pasado por esta casa y se han sentado en la misma silla que se conserva desde hace tanto tiempo atrás.

Había una historia interesante que no me tocó a mí conocer, esta viene de muy atrás.

Resulta y, de allí aquello de:  “Este tiene más huevos que Juan Flores”.  No se alarmen por la expresión,  es una expresión real que persiste en los habitantes de mi pequeño país que es utilizada cuando algún rufián comete alguna fechoría de características económicas; cuentan que este personaje, vivía en una finca (ahora bastante céntrica) ya transformada en finca urbana llamada “La Floresta” el nombre de Floresta, nace del apellido de aquel Juan Flores.

Bueno pues cuentan que este Juan salía  a altas horas de la noche acompañado de dos burros en los cuales colgaba unas talegas cargadas de oro y empezaba su descenso de la casa grande de la finca, hacia otros lares.

Hubo quien con la intriga y curiosidad de saber a dónde se dirigía lo seguía en aquel camino para entonces de terracería.  Se sabe de algunos curiosos que nunca volvieron y es que el tal Juan Flores era diestro con la navaja o puñal o machete.

Pero al no aparecer los cadáveres de los curiosos se daba por sentado que se habían ido del lugar.

Cuentan que el tal Juan había hecho su fortuna en base a robos que efectuaba en su lugar de trabajo; era fácil para él por ser el Alcalde municipal del lugar.  Prefiero no mencionar nombres para evitarme la fatiga y la posible investigación  por parte de la autoridad.

Las tías Abuelas contaban y no contaban o, contaban a medias el origen de aquel oro que con tanta desfachatez el tal Juan robaba de las arcas municipales.

La Floresta fue una finca hermosa en la cual sobrevivían sus herederos de los que se decía que eran personas de mal corazón.  Se vio alguna vez al nieto de Juan apedreando a los pobres hijos de los peones y todo el mundo decía:  “Esos si son huevos de Juan Flores.”

A Juan Flores después de una investigación se le descubrió un desfalco tremendo el que lo llevó a ser encarcelado.  Nunca se supo del lugar en donde guardaba el oro y al parecer ni los herederos se enteraron porque después del suicidio del malogrado Juan, se vinieron a la quiebra.

La finca antaño hermosa, termino desmembrándose y convirtiéndose en área residencial, me parece que su último descendiente (su nieto) desmembró para vender y poder sobrevivir las vicisitudes  de la vida, también se suicidó.

A la fecha cuando se sabe de algún desfalco se sigue utilizando la famosa frase:  “Esos si son huevos de Juan Flores”.

No sé si esta es la historia completa de don Juan Flores pero si no la fuese es casi exacta porque a mis tías no se les pasaba por alto ningún dato que recogían de los mismos vecinos.

Continuaremos.   Veré si consigo más material que no es solo de conseguir sino de saber elegir.  Ya veremos.


Besiños.