Mi
preocupación fue, entrar y buscar tu visita, consultar el recadero y ver si me
dejabas
algún recado con la empleada.
De
repente, llegaba y me descalzaba, jugaba
los pies en la orilla de la piscina
y
poco a poco dejé de buscar tus recados.
Ahora
la empleada me busca para informarme que tengo unas flores que me
enviaste,
que traen una tarjeta y que por cierto has llamado por teléfono.
La
verdad no se que sucedió, me despojé del deseo de saber de ti
casi
como me despojo de los zapatos para mojar los pies en la piscina, pasan las
horas
y a veces los días. La empleada vuelve
con nuevo recado y es entonces
cuando
recuerdo el último que no vi, me acerco
al arreglo de flores rojas que
dejaste
a la entrada y ahora fueron depositadas dentro de un florero y colocadas sobre una
mesa y me recuerdo que te
esperé mucho tiempo sin encontrar respuesta.
Vuelvo
a la orilla de la piscina quito mis zapatos, juego con el agua,
me deslizo dentro y
empiezo a nadar.
Volveré
de nuevo a tu llamada algún día, sí, algún día.
(foto Aída)

Me es TAN familiar el sentimiento que expresas, que no puedo sino ser empática...Y me es tan familiar, como que hace 5 minutos atrás lo sentí, aunque no lo creas.
ResponderEliminarPasan estas cosas, sí que pasan.
Somos todo un mundo,no? Con territorios en nosotros mismos super recorridos y conocidos, y otros territorios vírgenes esperando ser descubiertos y comprendidos.
Hermosa foto,además.
ABRAZOS MILES,QUERIDA AMIGA.
Cierto amiga, suele suceder a todo el mundo.
EliminarGracias.
Muchas veces los sentimientos y el tiempo no van de la mano y se producen desajustes emocionales.
ResponderEliminarBesos.
Toda la razón, eso suele suceder. El tiempo es un flagelo.
EliminarBesos Xavi.
El cartero siempre llama dos veces Aída. Así que quién sabe, tal vez algún día.
ResponderEliminarMientras tanto, mejor despojarse de todo y disfrutar el agua que tan generosamente me ofrecen estas horas.
Todo está dentro de nosotros, Aída de mi corazón.
Así es querida Tecla, todo va por dentro las creaciones también.
EliminarBesos.
Hola, Aída:
ResponderEliminarOjalá llegue ese día, hay cosas en la vida que es mejor hacerlas antes de que sea tarde.
Un abrazo.
Estás en lo cierto Rafael, hay situaciones que no se repiten y es mejor resolverlas de una buena vez.
EliminarSaludos.
Me uno a nuestro amigo Rafael en su comentario. Me ha gustado mucho.
ResponderEliminarUn beso.
Lo mismo va para ti Maruja, gracias por tu visita.
EliminarBesos.
Mejor no volver, o eso creo yo Aída. Recordar los buenos momentos y seguir que la vida se abra paso con nuevos horizontes. El silencio es asesino de sentimientos,
ResponderEliminarUn abrazo
pd/ la foto muy bonita :)
Comparto tu opinión, el silencio es asesino de sentimientos.
EliminarBesos.
TOC TOC TOC -¿SÍ?
ResponderEliminar-Dile Sólo, "Estoy Aquí".
-Su Tarjeta Ya Le Dí,
Pero No Quiere Verle
¿Y Yo Que Puedo Hacerle?
Marchese Se LO Ruego...
-No Soy De Los Que Huyen, Tal Que Así.
-Yo Lo Sé... También ÉLLA Lo Sabe,
Pero No Quiere Recibirle
Está Cansada De Esperar,
Que Quiera Presentarse...
¿Podría Usted Enfadarse
Si Estuviera En Su Lugar?
Espero Que Pueda Servirle...
-Me Sirve.Fiel Doncella.
Díle Si Puedes, Que Tenía Razón.
No Es Forma De Tratar A Una Alta Estrella
Toma Estos Versos. Los Hice Para ÉLLA
Confío En Que Me Otorgue Su Perdón...
-Pase Si Quiere Y Dígalo Usted Mismo.
Que En La Piscina Está, Tenga, La Llave
Del Jardín... Que El Camino, Ya Sabe...
Un Cordial Abrazo Y Un Cariñoso Beso
De Tu Amigo El Poeta De Allende El Mar, Que Nunca Se Olvida De Tí, Querida AÍDA.
Y vaya si no eres un poeta y algo más, que precioso lo que dejas es un honor para mí tenerte como amigo.
EliminarGracias.
Llega un momento no elegido de la mano generosa del azar en que cada cual se despoja de deseos.
ResponderEliminarFatal ese punto, cuando los mensajes no cursan ida y vuelta. Cuando receptor y emisor andan por planos interceptados.
No parece tu caso, intuyo.
Todo un exponente de entrega, conmovedor, Aida.
Besos
Intuyes bien querida, es un relato independiente.
EliminarBesos Pili.
Son los momentos propios, en los que el verdadero sentimiento es que te dejen con tu paz. Si encontraste a quien los respeta ¡no busques más!
ResponderEliminarUn beso
La protagonista del relato me imagino tiene una forma especial de sentir. ¿O no?
EliminarBesos.
Me parece bueno un poco de libertad interior Pluma!!
ResponderEliminarAsí es Lao, la libertad interior es necesaria.
EliminarBesos.
Hay por ahí un dicho, más o menos "no le des a quien te ama tiempo para saber que puede vivir sin ti"
ResponderEliminarEspero grabarme ese dicho, me parece muy cierto.
EliminarBesos.
En ocasiones, las cosas no llegan a su tiempo, después ya es tarde y no hay arreglo posible. Cuando uno quiere no puede ser, cuando él otro está preparado, la otra persona no está por la labor.
ResponderEliminarBesitos
Así suele suceder Vero.
EliminarBesos.
quien sabe, ahora no es la hora bienvenida
ResponderEliminar¿llegará?
la incertidumbre es la madre de tu prosa
saludos
Muy cierto amigo, la incertidumbre.
EliminarSaludos.
algún día siempre volveremos a la llamada de alguien...
ResponderEliminarBesos.
Creo que sí, algún día...
EliminarSaludos.
Se puede volver, pero ¡ah! ¡qué fuerte se siente uno cuando deja de estar impaciente y desvía su pensamiento de un único tema!
ResponderEliminarnada sucede por que si, ese momento de confluencia ya llegará...
ResponderEliminarsaludos Aida
Loa tiempos, que a veces no coinciden.
ResponderEliminarBonito relato amiga.
ResponderEliminarGracias Fali.
EliminarBesos.
Hace tiempo mi hijo mayor dejó de llamarme cuando lo hacía a diario luego se juntaba hasta una semana, siempre muy ocupado. Yo lloraba siempre Aída, pero no lo llamaba para no molestarlo y porque creía que debía de hacerlo él. Y un día sentí como vos, esa falta de interés, y sonó el teléfono y no corrí, solo lo dejé sonar. Y el vino a la casa preocupado y me dijo ¡No me querés más? Y nos reímos los dos de lo tontos que eramos. Ahora yo tengo mi tiempo diario para mis hijos y ellos lo tienen conmigo, nunca es tiempo perdido y siempre, siempre hay que hacerse ese tiempo. Vuelve a su llamada Aída que el tiempo se nos va nadando solas.Un abrazote hermosa y gracias siempre por tu compañia.
ResponderEliminarEl espíritu también se cansa ¿No es cierto Lyliam? Te comprendo.
EliminarBesitos.
Mercedes Vendramini dijo:
ResponderEliminar"Entre esos pies y el agua, los pasos de alguien que llega con recados ... las flores abiertas hacia el límite lo posible ... se va el tiempo. Tal vez la vida.
Un excelente relato con final abierto. Pensé, que la última vez que llegara a la piscina, no volvería a la superficie!.
Una trama perfecta."
Mi cariño.
Sería un final trágico exactamente como un tango. Vos tenías que ser argentina Che.
ResponderEliminarBesos amigalma.
Que romàntico Aìda.
ResponderEliminarVi a la protagonista, disfrutando de una gran calma y relax, sin forzar los acontecimientos,fluyendo como la vida misma...lo que tiene que ser, serà.
Besos.
Besos Adri,
Eliminargracias.
Algún día, cuando sienta necesidad de ti....
ResponderEliminarA veces los mensajes se nos duermen en el alma de tanto esperarlos y cuando llegan... ya no es igual ni la vida ni nuestros sentimientos.
mariarosa
Aída
ResponderEliminarSiempre nos pasará, que dejamos algo pendiente o alguien más lo dejó y nos vemos involucrados y pasa el tiempo y pensamos en eso.
Buenas imágenes en tu poema
Aida,el espíritu está en continua evolución...cada momento llega y hemos de vivirlo a tope,porque se va y llega otro con otro tema,que ocupa nuestra atención...Por tanto,no dejemos nada para luego,vivásmosló en ese momento o dejémoslo partir si no trae nada...Lo cierto es que cuando el sentimiento es verdadero y consistente no nos deja fácilmente,permanece...mucho tiempo.
ResponderEliminarMi gratitud por tus buenos temas y mi abrazo grande,poeta y compañera de letras.
Feliz martes,Aida.
M.Jesús
Las esperas no son eternas... se disuelven en las aguas de los relojes y oxidan el tiempo.
ResponderEliminarBss
HAY EMOCIONES QUE NO EXCITAN PARA SIEMPRE.
ResponderEliminarUN ABRAZO
Todo indica que hay recuerdos que no dejan continuar, quitarse los zapatos y lavarse los pies simboliza dejar atrás aquello que nos provoca malestar. Nadar, volver al estado natural de paz y tranquilidad.
ResponderEliminarNos vemos.
Es lo que sucede cuando las ondas no están en la misma frecuencia. Van y vienen y nunca se encuentran. Dejemos que el azar juegue con ellas, puede que así suceda lo inesperado.
ResponderEliminar¡Tan lindo, Pluma, tan real!
Me encantó, me ví mojándome los pies yo también.
Besos, tesoro.
Aveces dejamos pasar el tiempo para que las cosas, los sentimientos se acomoden, que nos sorprenden los resultados...
ResponderEliminarBesos con cariño
Yo disfrutaría del agua y ...tal vez luego, volvería a leer la tarjeta y a aspirar el perfume de las flores. Sólo el destino sabe qué hará después. Bonito blog. Mi cordial saludo.
ResponderEliminarLe doy la bienvenida a Francisca Quintana Vega, Poeta española.
ResponderEliminarBesos.
Es que las atenciones han de ser recíprocas, en tiempo y en espacio comunes, porque de lo contrario, alguna de las partes acaba por cansarse, o por preferir dejar de esperar por miedo a la decepción.
ResponderEliminarBesos
Son los enigmas de la vida, hay veces que esperamos tanto y mientras tanto sin darnos cuenta se nos escapa la vida, y por cosas del destino cuando empezamos a enterrar esa espera, renace en el presente lo que que quedó en el pasado, como para tambalear nuestro futuro.
ResponderEliminarPreciosa metáfora, Plumita.
Abrazos alados.
Ese algun día que da en el aire, meciéndose...
ResponderEliminarMuy bonito, algo de esperanza se mece en ese aire. besos.
Gracias por tu visita a mi blog, bonita música hay aquí.
Un abrazo.
Bueno,solemos evolucionar hacia otros gustos y otros intereses.De no ser así.la vida sería muy aburrida.
ResponderEliminarEn cuanto a volver algún día a su llamada,creo que no es cuestión de desearlo solamente sino de sentirlo de verdad.
Abrazo.
A veces es mejor recordar lo pasado como algo que tenia que ocurrir y que paso, y lo pasado pasado está, mejor dejar correr el agua para que se renueve.
ResponderEliminarunos besotessssssssssss
Retomo la lectura y paso a saludarte mi querida Aída, siempre es un placer disfrutar de tus entradas.
ResponderEliminarTe dejo un fuerte abrazo, bonita noche.
A veces querida Plumita de tanto desear terminamos despojandonos de todo deseo, un abrazo feliz,
ResponderEliminarEse día llegará, porque la espera siempre llama a la esperanza. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.
ResponderEliminarA veces creamos demasiadas espectativas sobre algo, somos nosotros mismos los que alimentamos esperanzas que no hacen más que dañarnos, y justamente es ese dolor el que hace ir olvidando esa espera, esos recados.
ResponderEliminarCuando comprendemos que a vida sigue y tiene sus propias reglas, dejamos de esperar, y nos limitamos a saborear todo lo que llega.
Pero somos humanos, y el dolor que otros nos infringen, desafortunadamente no se olvida con facilidad.
Por eso, dejamos que algún día, todos los sueños, vuelvan.
Me encanta venir a leerte, y aunque ultimamente estoy poco activa, llegar a tu casa es garantía de sonrisa.
Besitos mediterráneos.
Paso a dejarte mis mejores deseo, querida Aída
ResponderEliminarEsperando leerte prontito, disfruta de ese maravilloso rincón
Un abrazo
Demasiado tarde reaccionó, demasiado tarde, y ya no hay nada que hacer.
ResponderEliminarUn abrazo.
Cada cual va al encuentro de lo que ha creado, no son extraños entonces, los desencuentros. Muy bien resuelto el texto, bella la fotografía, es un placer visitarte y que me recibas. Un abrazo.
ResponderEliminarEsperar sin la ansiedad que induce a la espera, es lo más sabio, y mientras tanto seguir mojándose los pies ante cualquier otra alternativa que nos regale la vida.
ResponderEliminarUn beso, mi Plumita.